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¡Por robarlo! Comerciante fue baleado en la cara frente a su esposa e hija

 


El hecho ocurrió en una casa del barrio Santa Isabel cuando una pareja de comerciantes llegó para entregar un móvil de alta gama que había sido pedido por internet. 

La pérdida del 60 % del labrio superior y de varios dientes fue el trágico desenlace que tuvo una venta a domicilio que realizó un hombre junto a su esposa, dedicados al comercio en el sector de San Andresito, la noche del pasado lunes. 

La pareja acudió junto a su hija de 13 años a una casa del barrio Santa Isabel, localidad Los Mártires, en donde el supuesto cliente los citó para hacer entrega de un celular cuyo valor es de $5 millones. Sin embargo, la entrega terminó en una tragedia, pues al llegar el sujeto les pidió seguir a la residencia, a la cual ingresó la mujer y la menor. 

“Subo unas escaleras, cuando sale un señor con una pistola, me la pone en la cabeza, me empieza a ahorcar y empiezan a ahorcar a mi hija”, relató a Noticias Caracol la esposa de la persona herida. Con lo que no contaban los presuntos delincuentes es que antes de entrar había hecho una llamada abierta a su esposo para que escuchara lo que ocurriera. 

Por eso, el comerciante pudo percatarse de lo que ocurrió al escuchar los gritos de su esposa e hija. Aún así, el sujeto que agredió a la señora y la niña se puso nervioso al percatarse de que alguien estaba tratando de entrar al domicilio, por lo cual bajó al primer piso y “cuando abre la puerta se encuentra con mi esposo y le pega un tiro en la cara”. 

El comandante operativo número 4 de la Policía Metropolitana de Bogotá, coronel Wilford Méndez, aseguró que “se recibió la versión de una posible riña y un posible atraco por un tema de un celular”. 

Aunque la mujer víctima manifestó que el actuar de los policías que acudieron al lugar fue negligente, dado que “no verifican con qué arma se disparó, no ingresan a ver si hay cámaras, no hicieron nada”. 

Los implicados en este caso escaparon del lugar y, entre tanto, el comerciante afectado no puede hablar ni comer por las heridas que le causó el impacto de bala.