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Docente a punto de morir prefirió pasar sus últimas horas calificando exámenes

 


Ni la pandemia del nuevo coronavirus ha hecho que las personas pierdan el amor por lo que hacen, por eso, muchos profesionales han seguido ejerciendo sus labores y oficios pese a las limitaciones de la contingencia sanitaria. 

Un ejemplo de esto son los maestros, quienes se han adaptado a la virtualidad y han continuado dictando clases a pesar de la cuarentena impuesta en casi todos los países del mundo. 

Varios han sido los casos de entrega a la docencia que han sobresalido y el más reciente es el de Alejandro Navarro, un profesor en Estados Unidos que ejerció su labor hasta poco antes de morir. Al saber que iba a ser ingresado a urgencias por un padecimiento distinto a la covid-19, el profesor Navarro empacó su computador para poder avanzar en la calificación de los exámenes de sus alumnos desde el centro médico. 

La historia se ha vuelto viral en redes sociales luego de que Sandra Vanegas, hija del docente, la compartiera a través de su Facebook para rendirle tributo al gran profesional que fue su padre y mostrarle al mundo la devoción hacia su labor, incluso durante sus últimas horas de vida.

Junto a una foto en la que se observa al académico postrado en una cama de hospital con el computador portátil sobre su regazo, escribió: “Este es mi papá, Alejandro Navarro, el día antes de que falleciera, preocupado por finalizar las notas para los informes de progreso de sus alumnos”. 

La mujer, nacida en West Covina (ciudad del condado de Los Ángeles), contó que los doctores le advirtieron a Navarro que su corazón podía detenerse y le pidieron que decidiera qué hacer en ese caso: reanimación cardiopulmonar, intubación o que lo dejaran marcharse en paz. 

“Los doctores iban y venían para verlo. Le hicieron varios exámenes. Él contestó todas sus preguntas y continuó entregando calificaciones”, añadió Sandra, quien recordó que la última vez que lo vio, previo al momento de la foto en el hospital, fue el pasado 4 de diciembre, aún ocupado con su trabajo pese a su deteriorada salud. 

“La última vez que lo vi pasó las dos horas que estuve en su casa trabajando. Ojalá hubiera cerrado su portátil y disfrutado de pasar tiempo con él”, indicó.

“Los profesores dedican tantas horas extras, horas que muchos no se dan cuenta. Incluso durante una pandemia, incluso durante una crisis de salud, los profesores se preocupan por cumplir sus funciones. Si estás casado con uno, ayúdales a establecer límites. Si eres la hija / hijo de uno, no dejes que trabajan una vez que estén en casa. Sé amable con tus maestros”, concluyó Sandra

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