Page Nav

HIDE

Grid

GRID_STYLE

Publicidad Adsense

publicidad publicidad publicidad publicidad

Niña indígena es juzgada por tener aborto espontaneo: Era violada por su padre

 


El caso de una menor indígena que quedó embarazada tras ser violada por su padre, y a la que la justicia persiguió por perder al niño después de que no se le diese la opción del aborto terapéutico, llegó a manos del Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas. 

 
Es la primera vez en la historia de Perú que un proceso de abuso sexual contra una niña es presentado en esta instancia, según destacó el Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos (Promsex), que lleva la defensa legal de Camila junto a la organización estadounidense Planned Parenthood. 

El caso de Camila es emblemático porque refleja las dificultades de las niñas y adolescentes peruanas víctimas de violación para acceder al aborto terapéutico, única modalidad de interrupción del embarazo que no está penada en Perú y que se aplica desde 1924 en caso de que la vida o salud de la gestante esté en riesgo. 

Según estudios del Ministerio de Salud de Perú citados por Promsex, las niñas entre 10 y 14 años, como era el caso de Camila, tienen cuatro veces más riesgo de morir durante el parto que una mujer adulta. 

Ninguno de los riesgos de continuar con la gestación le fue informado a Camila o a su madre, mujer quechuahablante con una severa discapacidad, después de que denunciara a su padre por las repetidas veces que la violó en su casa desde los 9 años hasta que, con 13, quedó embarazada. 

Tampoco hubo respuesta del hospital a pesar de que la madre de la niña solicitó la interrupción voluntaria del embarazo, pese a que esta debió haber llegado en siete días. 

A las 13 semanas de gestación, y después de fuertes dolores, Camila tuvo una pérdida espontánea, según narra Promsex, y ahí fue cuando comenzó la revictimización, pues fue acusada de un aborto ilegal.

Publicidad